jueves, 31 de enero de 2013


FÉ Y CONOCIMIENTO

            La fe es la primera etapa del conocimiento, ligado al bautismo. Ella es el principio de la vida cristiana. El bautismo recibe el dogma y proclama su fe en ese dogma (Pero, de hecho, hay varios grados de fe, como hay dos conocimientos, uno es enigma, el otro cara a cara. Debe preguntarse el carisma de una fe total en Jesús-Cristo. La fe incompleta recibe un “aspecto” de Cristo con la exclusión del otro. Com. sobre Juan, x, 43). El hombre cree antes de conocer, según esta parábola de Isaías: “Si no crees, no conocerás” (Is., 6,9). La toma de contenido de la fe, su comprensión, será progresiva. Los discípulos de Jesús son pasados por la etapa inicial de la fe; Jesús les dice de hecho: “Conocerán la verdad” mientras sean creyentes (Jn., 831-32).

            Orígenes, parece desarrollar más especialmente sus ideas a propósito de las Cartas de Pablo las cuales emprende el comentario poco después de su instalación en Cesárea: << Hay un misterio de la religión que consiste en creer solamente, sin que exista la predicación de la sabiduría. Otra cosa es introducir a cada uno a la fe, y otra descubrir la sabiduría de Dios. No se necesita develar la sabiduría de Dios ni a los novatos, ni a los ya iniciados, ni a aquellos que no han todavía dado la prueba de su vida correcta. Pero cuando uno se ejercitó como conviene a la distinción del bien o del mal, que está listo para escuchar la sabiduría, entonces le decimos la sabiduría,…” (Jerkins). 

            La fe debe, en efecto, acompañarse de una conversión de los hábitos. Esto es porque si “la fe” no es seguida de; las obras;, de fe sola no siempre florece el conocimiento.  Esto que antecede; la contemplación;, es <>, es decir la práctica de las obras de Dios, de su mandamiento de caridad universal. Orígenes cita  menudo la palabra de Jesús dirigida a los; creyentes ; que no; conociendo; todavía : ; Si permaneces en mi palabra…. Conocerás la verdad; (Jn., 8,31-32). La comenta así:; El que permanece en la verdad de la fe y que permanece en el Verbo haciendo las obras del Verbo, ése allí conoce la verdad (Com. Mat. xvi, 9).    Una palabra designa esa segunda condición de la adquisición del conocimiento: con ; la fe; es el; comportamiento; cristiano, ή πολιτεια, que conduce al hombre a Dios. (Com. Mat. 94). La muchedumbre, seducida por el hombre prodigioso que es Jesús, debe adherirse a su doctrina, convertirse, vivir conformemente a las prescripciones de su enseñanza. Juan Baustista invitaba a esa preparación moral cuando gritaba en el desierto: Restablecer el camino del señor (Com, Jn.,VI  43); El principio del conocimiento de Cristo es la adhesión de la fe a su mensaje y la conversión moral en conformidad con ese mensaje. Las etapas siguientes serán, mucho más que; la gnose, la esperanza y la caridad.

            Un fragmento, conservado en griego, sobre La Carta a los Romanos, ordena así los grados del conocimiento: la fe, doctrina del inicio, la esperanza, doctrina del progreso, la caridad doctrina de la perfección (En Efes. y Rom. 26 Rambotham 53).

            Por otra parte, la fe es a menudo opuesta a la visión (Orígenes opone a << Bienaventurados aquellos que han creído sin ver; Jn., 20, 29 esta otra parábola de Jesús : Dichosos vuestros ojos porque ellos vieron Mat. 13,16, Com. Jn., x, 43 ;)  o al conocimiento según la gradación decreciente que pone Orígenes entre; sabiduría; conocimiento; y fe; cuando se lee esas palabras en 1 Cor., 12, 8. Aquellos que no tienen más que la fe serán los últimos, ϋστεροι. Caminar según la fe es inferior a caminar según la visión que es ya posible para el que ve según el espíritu. El que ve según la carne, lejos del Señor, o que queda pegado a la letra de la Escritura, camina según la fe porque no es todavía capaz de recibir el espíritu vivificante (Exégesis de II Cor., 5, 6-8). La fe, poco a poco, se transforma: de inicio; simple;, se; ilumina;, luego alcanza su perfección convirtiéndose en; visión; (Exégesis 1 Cor., 13, 12).

            Algunos personajes del Antiguo Testamento dan los ejemplos en ese orden que sigue al conocimiento: Abraham es el tipo de aquel que obedece en las obras; Isaac simboliza el conocimiento natural; la contemplación es el grado supremo ilustrado por Jacob (Com. Cant. de los Cant. Prólogo).

             Sin cesar, Orígenes vuelve sobre estas etapas: creer, practicar las obras que la fe impone (ser obediente, permanecer en la palabra de Jesús, etc.), conocer. Las puertas de la justicia, es decir la práctica de las virtudes, dan acceso a la revelación del Padre por el Hijo. Hay un conocimiento por las obras que precede al conocimiento por iluminación.

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ par Marguerite Harl.

Traducción : Elías Limón González.
              

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