jueves, 7 de febrero de 2013

La Mystagogia de Jesús y sus virtudes



           
            “A quien se le nombraba por su Inteligencia, por su sabiduría, por su verdad, y por su justicia… hace participar a los hombres de la inteligencia, de la sabiduría, de la verdad, de la justicia” (Comentario al Evangelio de Juan).  Es el Verbo quien, en el hombre lucha en tanto que verdad contra el error, en tanto que razón contra lo irracional, etc., (Ibid). El santo amerita ser llamado      –razonable- y –vivo- porque él participa plenamente de la inteligencia y de la vida. Las virtudes presentes en Dios en un estado singular, son puestas en participación con los hombres en quien ellas pasan entonces a un estado plural (Ibid).

            Buscar a Jesús, es buscar la inteligencia, la verdad y la sabiduría etc. Ignorar a Jesús, es ignorar la sabiduría, la inteligencia, la justicia, la paz, la paciencia, la fuerza (Ibid). No honrar a Cristo es pecar contra la justicia, la potencia, la sabiduría, la paz, la luz.  Estar unido al Señor, es estar unido a la Inteligencia, a la Sabiduría, a la Verdad, a la Justicia, etc., (Homilía sobre Números). Cometer faltas contra Cristo, es pecar contra la justicia, la santidad, la paz, la propiciación, la sabiduría (Homilía sobre Jeremías). Amar a Cristo, es amar sus mandamientos: la justicia, la verdad, la sabiduría, la modestia (Comentario al Cantar de los Cantares). Permanecer en Cristo, es practicar la sabiduría, la verdad, la justicia y las otra virtudes (De la Oración). Ser sumiso a Cristo, es estar sumiso a la justicia, a la verdad, a la santificación, a la paz (Homilía sobre Salmo 36). Acercarse a Dios por Cristo, es concebir como justicia, verdad, sabiduría, resurrección y vida verdadera (En Salmo 118, 165). Estar lejos de Dios, es haber abandonado la justicia y la sabiduría (ibid). Engendrar a Cristo, es engendrar la verdad, la justicia, la humildad y la modestia (Comentario en Efesios y Romanos). Vivir para Dios en Cristo, es vivir en la sabiduría, la paz, la justicia, la santificación y todas las cosas que son el Cristo mismo (Com. en Ef. y Rom). Servir a Cristo, es servir a la inteligencia, a la sabiduría, a la justicia y a todas las otras virtudes que son de Cristo (Ibid). Confesar que Cristo vino en la carne  (1 Jn, 4,2), Es conformar su vida a la de Cristo y producir sus frutos de tal suerte que Cristo viene en la carne, muere al pecado y vive para Dios (Ibid). Y eso en mi carne para mí (Hom. en Gen.). Decir que el reino de Dios es el Hijo, significa que Cristo es la virtud (Com. en Mat.).

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ par Marguerite Harl.

           
             



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