viernes, 19 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
Dios hace su morada en el alma
Además,
en cada uno de los que, según sus fuerzas, lo imitan también en esto, se
levanta una estatua sobre la imagen del Creador (Col 3,10), estatua que ellos fabrican
mirando a Dios con corazón puro, hechos imitadores de Dios (Eph 5, 1). Y,
de modo general, todos los cristianos se esfuerzan en levantar altares tales
como hemos dicho y estatuas tales como las que hemos explicado, no inanimadas e
insensibles, ni propias para dar acogida a démones golosos que se asientan en
lo inanimado, sino del espíritu de Dios, que mora como en casa propia en las
estatuas que hemos dicho y en el que se configura según la imagen del Creador. Y,
por el mismo caso, el espíritu de Cristo se asienta (Act 2,3) sobre quienes se
configuran, por decirlo así, con El. Y como la Escritura nos quería poner en
esto delante, nos describió a Dios, que dice a los justos en son de promesa: Habitaré
entre ellos y con ellos y con ellos me pasearé, y seré Dios suyo, y ellos serán
pueblo mío (2 Cor 6,16). Y al Salvador: Si alguno oyere mis palabras y
las pusiere por obra, yo y mi Padre vendremos a él, y haremos nuestra morada en
él (Io 14,23).
Compare,
pues, quien quisiere los altares que hemos explicado […], y las estatuas que se
levantan en el alma de los piadosos para con Dios, con las de Fidias* y
Policleto** y artistas semejantes, y claramente verá que estas son inanimadas y
sujetas a la corrupción del tiempo; aquellas, empero, permanecen en el alma
inmortal todo el tiempo que el alma racional quiere que permanezca ella.
CONTRA CELSO. Orígenes de Alejandría.
*Fidias1 (Atenas, hacia 490 a. C. – Olimpia, h.
431 a. C.) fue el más famoso de los escultores de la Antigua Grecia, además de
pintor y arquitecto.
**Policleto o Policletos es uno de los grandes
escultores del siglo V a. Cto. Es básicamente broncista, pero sus obras han
llegado a nosotros gracias a las copias romanas en mármol.
ANICONISMO CRISTIANO
Para
nosotros, los cristianos, son altares la mente de cada justo, y de ellos suben,
real y espiritualmente, olorosos inciensos, que son las oraciones que brotan de
conciencia limpia. De ahí que se diga en el Apocalipsis de Juan (5,8): Los
perfumes son las oraciones de los santos. En el salmista: Sea mi oración
como incienso en su acatamiento. (Ps 140,2).
Las imágenes, empero, y las ofrendas
que convienen a Dios, no son las fabricadas por artesanos vulgares, sino las
que labra y modela en nosotros el Logos de Dios, las virtudes que imitan al Primogénito
de toda la creación (Col 1,15), donde están los ejemplares de la justicia,
prudencia, fortaleza, sabiduría y demás virtudes. Así, pues, en todos aquellos
que, de acuerdo con el Logos divino, se han fabricado para sí la templanza,
justicia, fortaleza, sabiduría y piedad y demás imágenes de virtudes, en ésos,
decimos, se levantan las estatuas, con las que estamos convencidos se honra
debidamente al que es prototipo de todas las imágenes, imagen del Dios invisible
(Col 1,15) y Dios unigénito (Io 1,18). Todos aquellos, además, que, desnudándose
del hombre viejo con sus obras y revistiéndose del nuevo, que se renueva para
conocer según la imagen del Creador, erigen en sí mismos estatuas tales como
las quiere el Dios supremo.
Sin embargo, como entre escultores y
pintores los hay que realizan maravillosamente su obra, por ejemplo, Fidias y Policleto
entre los escultores, y Zeuxis y Apeles entre los pintores; otros fabrican
imágenes con arte inferior al de estos; otros, fabricación de estatuas e
imágenes; por el mismo estilo hay quienes fabrican estatuas del Dios supremo con
más arte y ciencia acabada, de forma que no cabe comparación alguna entre Zeus
Olímpico labrado por Fidias y el hombre que se configura según la imagen del
creador. Eso sí, la imagen mejor y que aventaja con mucho toda otra de la
creación entera es la que se levanta en nuestro Salvador mismo, que dijo: El
Padre está en mí (Io 14,10).
CONTRA CELSO.
Orígenes de Alejandría.
martes, 9 de julio de 2013
LOS PROFETAS DE ISRAEL
Los profetas, empero,
de los judíos unos fueron sabios antes de recibir el carisma profético y la inspiración
divina; otros se hicieron tales al ser iluminada su inteligencia por la
profecía misma, escogidos que fueron por la divina providencia para serles
confiado el Espíritu divino y las palabras que de Él vendrían, por razón de lo
inimitable de su vida, por su temple firme y libre y por su intrepidez absoluta
ante la muerte y el peligro. Y, a la verdad, tales demuestra la razón misma que
deben ser los profetas de Dios, ante los cuales parecen juegos de niños la
firmeza de un Antístenes*, de un Crates** y de un Diógenes***. Ellos, por su
amor a la verdad y por su libertad en reprender a los que pecaban, fueron
apedreados, aserrados, tentados, pasados al filo de espada. Anduvieron errantes,
vestidos de pieles de ovejas y cabras, privados de todo, maltratados, perdidos
por los desiertos y montes, y por las cuevas y aberturas de la tierra; de los
que no era digno todo el ornato (Hebr 11, 37-38); ellos, que miraban siempre a
Dios y a las cosas invisibles de Dios, que no se ven por los sentidos y por eso
son eternas (2 Cor 4, 18).
Escrita está la vida
de cada uno de los profetas; mas, de momento, basta aludir a la de Moisés, pues
de él se aducen profecías consignadas en la ley; a la de Jeremías, que consta
en la profecía que lleva su nombre; y a la de Isaías, que superó toda ascesis
al andar por tres años desnudo y descalzo (Is 20, 2-3). Miremos también la dura
vida de unos niños, de Daniel y sus compañeros leyendo cómo bebían agua, se
alimentaban de legumbres y se abstenían de carnes (Dan 1, 11-16). Y le que sea
capaz, vea lo que aconteció anteriormente, cómo profetizó Noé, cómo
proféticamente Isaac bendijo a su hijo y como Jacob fue diciendo a cada uno de
los doce: : Venid que voy anunciaros lo que sucederá al fin de los días (Gen
9, 25-27; 27, 27-29; 49, 1). Todos estos y otros infinitos, que fueron profetas
de Dios, predijeron lo atañente a Jesucristo. […] Admiramos, a los profetas de
Judea, pues vemos que su vida fuerte, firme y santa era digna de un Espíritu
divino, que profetizó de manera nueva, que nada tenía que ver con
adivinaciones.
*Antístenes (griego antiguo
Ἀντισθένης , Antisthénês) (444 a. C. - 365 a. C.) fue un filósofo griego, el
fundador de la escuela cínica.
**Crates (En griego
antiguo.. Κράτης; c 365 - c 285 aC [1]) de Tebas fue un filósofo cínico. Crates
regaló su dinero para vivir una vida de pobreza en las calles de Atenas
***Diógenes, filósofo
griego (no sé cuál Diógenes se refiere,
hay varios)
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