lunes, 15 de julio de 2013

Dios hace su morada en el alma



            Además, en cada uno de los que, según sus fuerzas, lo imitan también en esto, se levanta una estatua sobre la imagen del Creador (Col 3,10), estatua que ellos fabrican mirando a Dios con corazón puro, hechos imitadores de Dios (Eph 5, 1). Y, de modo general, todos los cristianos se esfuerzan en levantar altares tales como hemos dicho y estatuas tales como las que hemos explicado, no inanimadas e insensibles, ni propias para dar acogida a démones golosos que se asientan en lo inanimado, sino del espíritu de Dios, que mora como en casa propia en las estatuas que hemos dicho y en el que se configura según la imagen del Creador. Y, por el mismo caso, el espíritu de Cristo se asienta (Act 2,3) sobre quienes se configuran, por decirlo así, con El. Y como la Escritura nos quería poner en esto delante, nos describió a Dios, que dice a los justos en son de promesa: Habitaré entre ellos y con ellos y con ellos me pasearé, y seré Dios suyo, y ellos serán pueblo mío (2 Cor 6,16). Y al Salvador: Si alguno oyere mis palabras y las pusiere por obra, yo y mi Padre vendremos a él, y haremos nuestra morada en él (Io 14,23).

            Compare, pues, quien quisiere los altares que hemos explicado […], y las estatuas que se levantan en el alma de los piadosos para con Dios, con las de Fidias* y Policleto** y artistas semejantes, y claramente verá que estas son inanimadas y sujetas a la corrupción del tiempo; aquellas, empero, permanecen en el alma inmortal todo el tiempo que el alma racional quiere que permanezca ella.

CONTRA CELSO. Orígenes de Alejandría.


*Fidias1 (Atenas, hacia 490 a. C. – Olimpia, h. 431 a. C.) fue el más famoso de los escultores de la Antigua Grecia, además de pintor y arquitecto.

**Policleto o Policletos es uno de los grandes escultores del siglo V a. Cto. Es básicamente broncista, pero sus obras han llegado a nosotros gracias a las copias romanas en mármol.

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