lunes, 18 de febrero de 2013

Concepto sobre los Cristianos


Concepto sobre los Cristianos
(De la Iglesia primitiva)


              Orígenes de Alejandría exalta el género de “vida”, βίος, de los cristianos, tan perfectamente armonizada a su concepción de Dios: ellos están desprendidos de los bienes materiales, rinden a Dios un culto espiritual, practican el amor universal y actúan conforme a su doctrina. La superioridad de no les viene, sin duda, de una mejor percepción de la verdad, ni sobre todo de una demostración más brillante de esta verdad; ella viene del hecho que la verdad se traduce en los actos cotidianos de la vida de los creyentes, que la doctrina es a la vez verdadera y eficaz, útil para todos. Se ve que en ese sentido Orígenes responde a Celso, en un sentido bien típico de su época, por la cual la verdadera filosofía es aquella que “salva”. Una doctrina que engendra una vida virtuosa y ordena la piedad religiosa, así es la doctrina cristiana y he aquí porque es superior a la filosofía de Platón.

            La “vida” de los cristianos es una demostración de la verdad de su doctrina: lo mismo que Jesús demuestra la divinidad de su origen por sus actos, igual todo cristiano demuestra la verdad de la doctrina cristiana por la conversión de sus costumbres, el ordenamiento de su vida, el coraje de su fidelidad, una fidelidad que saber ir hasta la muerte.


Fuente: ORIGÈNE ET LA FUNCTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ, PAR MARGUERITE HARL.

domingo, 10 de febrero de 2013

La dualidad en el conocimiento de Cristo


La dualidad en el conocimiento de Cristo

            “Si nosotros hemos conocido a Cristo según la carne, no le conocemos más.” Es por lo tanto hecho carne y, se convirtió en carne, habitó entre nosotros, no fuera de con nosotros. Habitó entre nosotros, vino con nosotros, Él no queda bajo su primera forma; Él nos hace subir en espíritu sobre la montaña elevada, nos ha mostrado su forma gloriosa y el resplandor de sus vestiduras; no solamente de Él, además de la ley espiritual también, es decir de Moisés que le hemos visto en la gloria al mismo tiempo que Jesús; Él nos ha mostrado igualmente toda la profecía que no estaba muerta después de su encarnación, quien era transportado al cielo, simbolizado por Elías. El que ha contemplado eso puede decir: “Vimos su gloria como la que el hijo único recibe del Padre, plena de gracia y de verdad.”

            La reanudación, aquí, por Orígenes de las ideas que les son caras, el ejemplo de la transfiguración dado como símbolo de la dualidad en el conocimiento de Cristo, de la ascensión desde la visión de su carne hasta la contemplación de su divinidad y, por ella, del Padre, esta ascensión de los hombres desde la carne, a partir desde los sentidos, y desprendiéndose de ellos, άπό αίσθητω͊ν, todo eso describe el conocimiento de Dios por Cristo tal como Orígenes lo concibe, responde de cierta manera al desprendimiento de la carne en el orden del conocimiento…

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ PAR MARGUERITE HARL. 

sábado, 9 de febrero de 2013

El bautismo, prefiguración de la vida futura


          Orígenes señala el empleo de verbos en futuro: San Pablo escribe que los cristianos (serán salvados) I Corint. 15, 22., y no que ellos son salvados; dice también que (la vida en Cristo reinará, Rom., 5, 17., Orígenes se muestra luego inquieto de probar que el beneficio aportado por Cristo no se adquiere inmediatamente a todo el mundo, sin esfuerzo: (Eso no llega de inmediato en el tiempo presente, eso no se produce por los genes que no harían nada, pero si por aquellos quienes, con mucho de trabajo y de pena, habrán podido buscar eso que está oculto, tocar las puertas cerradas y desear eso que está obscuro… El tiempo presente es tiempo de trabajo y de esfuerzo, en el trayecto de quien, por  una vida virtuosa, gane los méritos; es en el futuro que serán vivificados con Cristo aquellos quienes, en esta vida presente, mueran con Él, Com. en Efes. y Rom V, 1.).

            Se hace notar aquí una interpretación un poco diferente que la muerte con Cristo, o es solamente la huida del pecado, es la vida terrestre toda entera.

            Más allá, la imagen del trasplante, evocado por el apóstol Pablo, sugiere a Orígenes una interpretación similar: morimos con Cristo durante nuestra vida aquí abajo, que es como un invierno; resucitaremos cuando llevemos los frutos a la primavera, Com Efes. y Rom 1. Seremos dichosos cuando seamos llegado a ser capaces escuchar y de realizar la palabra de Dios, Ibid.


Fuente: ORIGÈNE ET LA FUNCTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ PAR MARGUERITE HARL. 

jueves, 7 de febrero de 2013

La Mystagogia de Jesús y sus virtudes



           
            “A quien se le nombraba por su Inteligencia, por su sabiduría, por su verdad, y por su justicia… hace participar a los hombres de la inteligencia, de la sabiduría, de la verdad, de la justicia” (Comentario al Evangelio de Juan).  Es el Verbo quien, en el hombre lucha en tanto que verdad contra el error, en tanto que razón contra lo irracional, etc., (Ibid). El santo amerita ser llamado      –razonable- y –vivo- porque él participa plenamente de la inteligencia y de la vida. Las virtudes presentes en Dios en un estado singular, son puestas en participación con los hombres en quien ellas pasan entonces a un estado plural (Ibid).

            Buscar a Jesús, es buscar la inteligencia, la verdad y la sabiduría etc. Ignorar a Jesús, es ignorar la sabiduría, la inteligencia, la justicia, la paz, la paciencia, la fuerza (Ibid). No honrar a Cristo es pecar contra la justicia, la potencia, la sabiduría, la paz, la luz.  Estar unido al Señor, es estar unido a la Inteligencia, a la Sabiduría, a la Verdad, a la Justicia, etc., (Homilía sobre Números). Cometer faltas contra Cristo, es pecar contra la justicia, la santidad, la paz, la propiciación, la sabiduría (Homilía sobre Jeremías). Amar a Cristo, es amar sus mandamientos: la justicia, la verdad, la sabiduría, la modestia (Comentario al Cantar de los Cantares). Permanecer en Cristo, es practicar la sabiduría, la verdad, la justicia y las otra virtudes (De la Oración). Ser sumiso a Cristo, es estar sumiso a la justicia, a la verdad, a la santificación, a la paz (Homilía sobre Salmo 36). Acercarse a Dios por Cristo, es concebir como justicia, verdad, sabiduría, resurrección y vida verdadera (En Salmo 118, 165). Estar lejos de Dios, es haber abandonado la justicia y la sabiduría (ibid). Engendrar a Cristo, es engendrar la verdad, la justicia, la humildad y la modestia (Comentario en Efesios y Romanos). Vivir para Dios en Cristo, es vivir en la sabiduría, la paz, la justicia, la santificación y todas las cosas que son el Cristo mismo (Com. en Ef. y Rom). Servir a Cristo, es servir a la inteligencia, a la sabiduría, a la justicia y a todas las otras virtudes que son de Cristo (Ibid). Confesar que Cristo vino en la carne  (1 Jn, 4,2), Es conformar su vida a la de Cristo y producir sus frutos de tal suerte que Cristo viene en la carne, muere al pecado y vive para Dios (Ibid). Y eso en mi carne para mí (Hom. en Gen.). Decir que el reino de Dios es el Hijo, significa que Cristo es la virtud (Com. en Mat.).

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ par Marguerite Harl.