sábado, 9 de febrero de 2013

El bautismo, prefiguración de la vida futura


          Orígenes señala el empleo de verbos en futuro: San Pablo escribe que los cristianos (serán salvados) I Corint. 15, 22., y no que ellos son salvados; dice también que (la vida en Cristo reinará, Rom., 5, 17., Orígenes se muestra luego inquieto de probar que el beneficio aportado por Cristo no se adquiere inmediatamente a todo el mundo, sin esfuerzo: (Eso no llega de inmediato en el tiempo presente, eso no se produce por los genes que no harían nada, pero si por aquellos quienes, con mucho de trabajo y de pena, habrán podido buscar eso que está oculto, tocar las puertas cerradas y desear eso que está obscuro… El tiempo presente es tiempo de trabajo y de esfuerzo, en el trayecto de quien, por  una vida virtuosa, gane los méritos; es en el futuro que serán vivificados con Cristo aquellos quienes, en esta vida presente, mueran con Él, Com. en Efes. y Rom V, 1.).

            Se hace notar aquí una interpretación un poco diferente que la muerte con Cristo, o es solamente la huida del pecado, es la vida terrestre toda entera.

            Más allá, la imagen del trasplante, evocado por el apóstol Pablo, sugiere a Orígenes una interpretación similar: morimos con Cristo durante nuestra vida aquí abajo, que es como un invierno; resucitaremos cuando llevemos los frutos a la primavera, Com Efes. y Rom 1. Seremos dichosos cuando seamos llegado a ser capaces escuchar y de realizar la palabra de Dios, Ibid.


Fuente: ORIGÈNE ET LA FUNCTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ PAR MARGUERITE HARL. 

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