martes, 15 de abril de 2014

El texto griego del Comentario de Orígenes a la Carta a los Romanos



          Disponemos de las cuatro fuentes siguientes: un manuscrito del monte Athos, que ha sido editado por E. von der Gotz; los fragmentos de las cadenas; la Filocalia; y sobre todo un papiro descubierto en Toura en 1941.

La traducción latina de Rufino

          Rufino adapta también al latín la Apología de Pánfilo haciéndola preceder de una profesión de fe ortodoxa y completándola por la De Adulteratione librorum Origenis donde explica que todo pasaje herético de una obra de Orígenes debe ser considerado como falsificado o interpolado.

Rufino traductor de Orígenes

          Antes de responder a las cuestiones en el caso preciso de Comentario sobre La Carta a los Romanos, vale la pena recordar como la crítica ha considerado desde un siglo la actividad de Rufino como traductor. Los juicios han oscilado desde las apreciaciones extremas – de un lado es de V. Bucheit considerando a Rufino como un << falsario >>; la otra de P. Courcelle quien ve en él un << elegante traducor >>, o aquella de J. Bouffartigues presentándole como << uno de los más grandes traductores cristianos >>. Es importante de cualquier manera recordar que la <<traducción >> en la Antigüedad a los mismos criterios que ahora. Ella obedece a dos modelos diferentes: así como era bastante literal; luego al contrario tomaba mucho de distancia en relación al texto para darle sentido al texto de manera más sintética. Ahora bien, la traducción de Rufino obedece a este segundo modelo. […] la conclusión es que si el texto latino corresponde raramente al texto griego, por lo esencial no deforma el pensamiento de Orígenes; que se presenta en su totalidad con << serias garantías >>, a condición de que uno lo considere más como una << libre adaptación >> que como una << traducción >>; se podría ciertamente en ello ver una << extensa paráfrasis >>, no es así, sin embargo << una paráfrasis inexacta >>. […] Al fin, recientemente A. Grappone ha estudiado las Homilías origenianas en la traducción de Rufino. Una confrontación precisa con los textos griegos del Alejandrino le conducen a las conclusiones siguientes: el traductor latino reformula casi siempre las frases de Orígenes; sin embargo, en primer lugar, no lo hace para sustituir su propio pensamiento a el de su modelo, pero si en razón de sus destinatarios y por motivos pastorales.

          El texto latino es dos veces más corto que el texto griego (Rufino ha omitido la casi totalidad del desarrollo que Orígenes aquí mismo consagrado a Rom 8, 28-30 y al tema de la presciencia); tal o tal palabra técnica es traducid con imprecisión; Rufino introduce incluso dos puntos que no se encuentran en sin duda con Orígenes; al fin, para mayor claridad, añade una introducción y una conclusión personales. Por otro lado, sin embargo, los pasajes efectivamente traducidos por Rufino no son abreviados; e incluso si las correspondencias literales hacen defecto, la versión latina << respeta fielmente el sentido de lo que traduce >>. E Junod concluye: << Rufino no es un falsario, ni un traductor servil. El sentido general del pasaje es correctamente reflejado: la presciencia es primero a la por relación a la predestinación y ella se funda sobre la libre conducción del hombre. Pero hay en la en la versión de Rufino una parte de conducción personal, todo sobre el plan de la forma. Sin que su fidelidad sea cuestionada. Rufino nos parece adaptar, antes que traducir el texto de Orígenes (El hecho que no haya traducido el desarrollo difícil sobre Rom 8, 28-30 es significativo: <<  Lo que despista más de Rufino en la obra de Orígenes, es la filosofía >>, G. Bardy).
          Pero falta sobre todo detenerse sobre las comparaciones que han sido llevadas entre la traducción y los extractos de los papiros de Toura. J Scherer  en ello se vincula extensamente en las ediciones de esos extractos, y sus análisis le conducen a juicios más severos que las precedentes apreciaciones. Ciertamente, nota desde el principio que << la traducción latina es a menudo precisa, exacta y, en una gran medida fiel. Sin embargo, subraya poco después las << insuficiencias >>: << La traducción, a menudo, aparece deforme, traiciona a Orígenes, por las negligencias que alcanza no solamente la forma, también el pensamiento mismo >>. […] Al final. En suma Rufino permanece para nosotros << una fuente de valor >> ; otra es que su traducción conserva e plan y el orden del desarrollo original, ella ayuda, con las otras fuentes, a establecer el texto del Comentario, y ella nos permite de << recobrar los trozos enteros del pensamiento de Orígenes >>. […] Así lo escribe H. Chadwick, << La voz es la vox de Orígenes, incluso si las manos son las manos de Rufino >>. […] Ciertamente Rufino ha abreviado el texto griego del Comentario, y le ha necesariamente impreso  su marca propia – en particular,  lo hemos dicho, para hacerlo accesible y provechoso a los lectores latinos de su tiempo.

Análisis teológico

El prefacio al Comentario

          Como lo ha bien mostrado F. Concchini, ciertos pasajes del Comentario ayudan a precisar sobre este punto el pensamiento de Orígenes, en particular la exegesis de Rom 5, 12: << He aquí porqué, como, por un solo hombre, el pecado entró en el mundo, y por el pecado, la muerte, y así la muerte ha pasado a todos los hombres, ella en quienes todos han pecado…>> Orígenes observa << eso que parece una inconsecuencia de esta expresión y un defecto >>: la frase no tiene por la consecuencia lógica que llamaría la sicut inicial (<< así mismo >>). Para remediar a esta inconsecuencia, Orígenes, hace luego llamar a 1 Cor 15, 22: << Como todos mueren en Adán así, en Cristo , todos recuperarán la vida >>. La frase de Rom 5, 12 podría estar completada a la luz de este texto: << Así igualmente, por un hombre la justicia entro en este mundo, y por la justicia, la vida; es así que pasó a todos los hombres la vida en quien todos han sido vivificados (ComRom V, 1, 2). >> Queda saber,  sin embargo, porqué Pablo no ha dado la frase de Rom 5, 12 en esta lógica. Orígenes da cuenta así << Pablo ha considerado que eso no debía ser dicho a plena luz del día y públicamente, en razón de algunos que podrían quizás relajarse, si ellos oían decir que como la muerte está en todos los hombres por el pecado, así la vida pasó en todos los hombres por Cristo. >> Ciertamente, la vida <<pasará a todos los hombres >>, sin embargo << ella no llegará de pronto en el tiempo presente, y ella no será dada a los gandules, pero aquellos a los que, con gran pena y sudor, buscar eso que está secreto, llamar a lo que está cerrado, desear eso que está escondido (ComRom V,1,6) >> Orígenes comprende así pues, que la vida será efectivamente dada a todos, pero ese misterio debe ser tenido oculto para aquellos que, si le conocen, arriesgarán de << relajarse >>  en el tiempo presente. De la misma manera, Pablo dice que la gracia de Dios y el don consistente en la gracia de un solo hombre, Jesús-Cristo, se expande en abundancia sobre la multitud (Rom 5, 15): la << multitud >> designa de hecho todos los hombres; simplemente, comenta Orígenes, << El apóstol Pablo tiene la costumbre de descubrir alguna cosa de la ternura e Dios, de su inefable bondad, pero a cambio hacerse un poco rudo con lo que dice , para la atención de algunos oyentes bastante negligentes , y para inspirar algún temor a los más relajados (ComRom V 1,6 y V, 2, 5). Pablo actúa así como << un administrador prudente de la palabra >>, expresándose con moderación e incluso << de forma bastante oculta y obscura >> cuando debe hablar de a bondad de Dios (Comrom V, 1, 6). Orígenes desarrolla para su propósito una extensa metáfora. Él se imagina el servidor de un gran Rey, que será introducido en la sala del tesoro y que nos lo muestra también otras piezas de las que las puertas entreabiertas, indicaran cada vez la entrada y a salida; este servidor << fiel y prudente >> será enseguida enviado para reunir la el ejercito del Rey y deberá relatar a las tropas del Rey lo que habría visto, pero en parte solamente, ya que, << es necesario ocultar el secreto del rey >> (Tb 12, 7). Así procede Pablo: << Toca, con una palabra o en dos, a lo más,  a cada puerta del misterio, y las entreabre por sus palabras: o introducido por un acceso, sale por otro; o bien desde la recamara donde entró, él se precipita dentro de otra, por suerte que si tú le esperas a la puerta por donde él entró, tu no le ves salir (ComRom V 1, 9) >>.
          Dios es quien eleva al hombre: que Dios quiera dar la gracia, y que la da para lo que es provechoso, depende de Dios; que se encuentre en el hombre una fe digna de merecer una gracia más elevada, eso depende del hombre (ComRom IX, 3, 2).

          No obstante que esta traducción se efectuó siglo y medio más tarde, en un contexto necesariamente diferente del que donde la obra primitiva había visto el día.

Introducción al Comentario de Orígenes: Michel Fédou

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