Disponemos
de las cuatro fuentes siguientes: un manuscrito del monte Athos, que ha sido
editado por E. von der Gotz; los fragmentos de las cadenas; la Filocalia;
y sobre todo un papiro descubierto en Toura en 1941.
La traducción latina de Rufino
Rufino adapta también al latín la Apología de
Pánfilo haciéndola preceder de una profesión de fe ortodoxa y completándola
por la De Adulteratione librorum Origenis donde explica que todo pasaje
herético de una obra de Orígenes debe ser considerado como falsificado o
interpolado.
Rufino traductor de Orígenes
Antes
de responder a las cuestiones en el caso preciso de Comentario sobre La
Carta a los Romanos, vale la pena recordar como la crítica ha considerado
desde un siglo la actividad de Rufino como traductor. Los juicios han oscilado
desde las apreciaciones extremas – de un lado es de V. Bucheit considerando a
Rufino como un << falsario >>; la otra de P. Courcelle quien ve en
él un << elegante traducor >>, o aquella de J. Bouffartigues
presentándole como << uno de los más grandes traductores cristianos
>>. Es importante de cualquier manera recordar que la <<traducción >>
en la Antigüedad a los mismos criterios que ahora. Ella obedece a dos modelos
diferentes: así como era bastante literal; luego al contrario tomaba mucho de
distancia en relación al texto para darle sentido al texto de manera más
sintética. Ahora bien, la traducción de Rufino obedece a este segundo modelo. […]
la conclusión es que si el texto latino corresponde raramente al texto griego,
por lo esencial no deforma el pensamiento de Orígenes; que se presenta en su
totalidad con << serias garantías >>, a condición de que uno lo
considere más como una << libre adaptación >> que como una <<
traducción >>; se podría ciertamente en ello ver una << extensa
paráfrasis >>, no es así, sin embargo << una paráfrasis inexacta
>>. […] Al fin, recientemente A. Grappone ha estudiado las Homilías origenianas
en la traducción de Rufino. Una confrontación precisa con los textos griegos
del Alejandrino le conducen a las conclusiones siguientes: el traductor latino
reformula casi siempre las frases de Orígenes; sin embargo, en primer lugar, no
lo hace para sustituir su propio pensamiento a el de su modelo, pero si en
razón de sus destinatarios y por motivos pastorales.
El
texto latino es dos veces más corto que el texto griego (Rufino ha omitido la
casi totalidad del desarrollo que Orígenes aquí mismo consagrado a Rom 8, 28-30
y al tema de la presciencia); tal o tal palabra técnica es traducid con
imprecisión; Rufino introduce incluso dos puntos que no se encuentran en sin
duda con Orígenes; al fin, para mayor claridad, añade una introducción y una
conclusión personales. Por otro lado, sin embargo, los pasajes efectivamente
traducidos por Rufino no son abreviados; e incluso si las correspondencias
literales hacen defecto, la versión latina << respeta fielmente el
sentido de lo que traduce >>. E Junod concluye: << Rufino no es un
falsario, ni un traductor servil. El sentido general del pasaje es
correctamente reflejado: la presciencia es primero a la por relación a la
predestinación y ella se funda sobre la libre conducción del hombre. Pero hay
en la en la versión de Rufino una parte de conducción personal, todo sobre el
plan de la forma. Sin que su fidelidad sea cuestionada. Rufino nos parece
adaptar, antes que traducir el texto de Orígenes (El hecho que no haya
traducido el desarrollo difícil sobre Rom 8, 28-30 es significativo: << Lo que
despista más de Rufino en la obra de Orígenes, es la filosofía >>, G.
Bardy).
Pero
falta sobre todo detenerse sobre las comparaciones que han sido llevadas entre
la traducción y los extractos de los papiros de Toura. J Scherer en ello se vincula extensamente en las
ediciones de esos extractos, y sus análisis le conducen a juicios más severos
que las precedentes apreciaciones. Ciertamente, nota desde el principio que
<< la traducción latina es a menudo precisa, exacta y, en una gran medida
fiel. Sin embargo, subraya poco después las << insuficiencias >>:
<< La traducción, a menudo, aparece deforme, traiciona a Orígenes, por
las negligencias que alcanza no solamente la forma, también el pensamiento
mismo >>. […] Al final. En suma Rufino permanece para nosotros <<
una fuente de valor >> ; otra es que su traducción conserva e plan y el
orden del desarrollo original, ella ayuda, con las otras fuentes, a establecer
el texto del Comentario, y ella nos permite de << recobrar los
trozos enteros del pensamiento de Orígenes >>. […] Así lo escribe H.
Chadwick, << La voz es la vox de Orígenes, incluso si las manos son las
manos de Rufino >>. […] Ciertamente Rufino ha abreviado el texto griego
del Comentario, y le ha necesariamente impreso su marca propia – en particular, lo hemos dicho, para hacerlo accesible y
provechoso a los lectores latinos de su tiempo.
Análisis teológico
El prefacio al Comentario
Como lo
ha bien mostrado F. Concchini, ciertos pasajes del Comentario ayudan a
precisar sobre este punto el pensamiento de Orígenes, en particular la exegesis
de Rom 5, 12: << He aquí porqué, como, por un solo hombre, el pecado
entró en el mundo, y por el pecado, la muerte, y así la muerte ha pasado a
todos los hombres, ella en quienes todos han pecado…>> Orígenes observa
<< eso que parece una inconsecuencia de esta expresión y un defecto
>>: la frase no tiene por la consecuencia lógica que llamaría la sicut
inicial (<< así mismo >>). Para remediar a esta inconsecuencia,
Orígenes, hace luego llamar a 1 Cor 15, 22: << Como todos mueren en Adán
así, en Cristo , todos recuperarán la vida >>. La frase de Rom 5, 12
podría estar completada a la luz de este texto: << Así igualmente, por un
hombre la justicia entro en este mundo, y por la justicia, la vida; es así que
pasó a todos los hombres la vida en quien todos han sido vivificados (ComRom
V, 1, 2). >> Queda saber, sin
embargo, porqué Pablo no ha dado la frase de Rom 5, 12 en esta lógica. Orígenes
da cuenta así << Pablo ha considerado que eso no debía ser dicho a plena
luz del día y públicamente, en razón de algunos que podrían quizás relajarse,
si ellos oían decir que como la muerte está en todos los hombres por el pecado,
así la vida pasó en todos los hombres por Cristo. >> Ciertamente, la vida
<<pasará a todos los hombres >>, sin embargo << ella no
llegará de pronto en el tiempo presente, y ella no será dada a los gandules,
pero aquellos a los que, con gran pena y sudor, buscar eso que está secreto,
llamar a lo que está cerrado, desear eso que está escondido (ComRom V,1,6)
>> Orígenes comprende así pues, que la vida será efectivamente dada a
todos, pero ese misterio debe ser tenido oculto para aquellos que, si le
conocen, arriesgarán de << relajarse >> en el tiempo presente. De la misma manera,
Pablo dice que la gracia de Dios y el don consistente en la gracia de un solo
hombre, Jesús-Cristo, se expande en abundancia sobre la multitud (Rom 5, 15):
la << multitud >> designa de hecho todos los hombres; simplemente,
comenta Orígenes, << El apóstol Pablo tiene la costumbre de descubrir alguna
cosa de la ternura e Dios, de su inefable bondad, pero a cambio hacerse un poco
rudo con lo que dice , para la atención de algunos oyentes bastante negligentes
, y para inspirar algún temor a los más relajados (ComRom V 1,6 y V, 2, 5).
Pablo actúa así como << un administrador prudente de la palabra >>,
expresándose con moderación e incluso << de forma bastante oculta y
obscura >> cuando debe hablar de a bondad de Dios (Comrom V, 1, 6).
Orígenes desarrolla para su propósito una extensa metáfora. Él se imagina el
servidor de un gran Rey, que será introducido en la sala del tesoro y que nos
lo muestra también otras piezas de las que las puertas entreabiertas, indicaran
cada vez la entrada y a salida; este servidor << fiel y prudente >>
será enseguida enviado para reunir la el ejercito del Rey y deberá relatar a
las tropas del Rey lo que habría visto, pero en parte solamente, ya que,
<< es necesario ocultar el secreto del rey >> (Tb 12, 7). Así procede
Pablo: << Toca, con una palabra o en dos, a lo más, a cada puerta del misterio, y las entreabre
por sus palabras: o introducido por un acceso, sale por otro; o bien desde la
recamara donde entró, él se precipita dentro de otra, por suerte que si tú le
esperas a la puerta por donde él entró, tu no le ves salir (ComRom V 1, 9)
>>.
Dios es
quien eleva al hombre: que Dios quiera dar la gracia, y que la da para lo que
es provechoso, depende de Dios; que se encuentre en el hombre una fe digna de
merecer una gracia más elevada, eso depende del hombre (ComRom IX, 3, 2).
No
obstante que esta traducción se efectuó siglo y medio más tarde, en un contexto
necesariamente diferente del que donde la obra primitiva había visto el día.
Introducción al Comentario de Orígenes: Michel
Fédou
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