domingo, 30 de marzo de 2014

Dios al servicio del hombre



         Celso reconocía de los judíos y de los cristianos los propósitos siguientes:

           “A nosotros Dios revela y predice todo de antemano: descuida el mundo entero y el movimiento del cielo, y sin preocuparse de la vasta tierra, gobierna para nosotros solamente, solo se comunica con nosotros por medio de sus mensajeros, cesa de enviarles y de buscar por qué medio estemos  unidos a Él para siempre. Hay un Dios, e inmediatamente después de Él, nosotros, ya que nosotros fuimos creados por Él enteramente semejantes a Dios; todo nos es subordinado: la tierra, el agua, el aire, las estrellas; todo existe para nosotros y está ordenado a nuestro servicio” (Contra Celso IV, 23).

          Y concluye:

                     “Creo verdaderamente haber demostrado, mediante el cual antecede, como todas las cosas han sido hechas para el Hombre y para todos los seres racionales. Ya que es principalmente para el animal racional que todas las cosas han sido creadas” (IV, 99).


          Les Pères de l'Église et la théologie chrétienne, Michel Fédou. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario