La exégesis espiritual según Orígenes
La
aportación de Orígenes es aquí decisiva porque, si otros Padres como Justino e
Ireneo antes que él la tal exégesis, él
es el primero que haber hecho la teoría e él ha incluso comentado todas las
Escrituras. […] Explora luego todos los libros del Antiguo Testamento para
buscar la la revelación del Verbo de Dios; el movimiento es en dos sentidos: de
Cristo hacia las Escrituras (en la medida donde Cristo funda una inteligencia
cristiana de las Escrituras); de las Escrituras hacia Cristo (ya que es posible
de encontrar en todas las Escrituras las prefiguraciones y profecías de
Cristo).
Así escribe Orígenes a propósito de un pasaje de la
Ley:
<< (…) yo no doy el nombre de Antiguo Testamento
a la Ley, cuando ya la comprendo espiritualmente. La Ley no pasa de ser “Antiguo Testamento” para quienes quieren
comprenderla carnalmente. Para ellos ella es necesariamente se quedó antigua y
ha envejecido, porque ella no puede conservar su fuerza. Pero para quien la
comprendemos y explicamos en espíritu y en la línea del Evangelio, ella es
siempre nueva; los dos Testamentos son para nosotros un Nuevo Testamento, no
por la fecha sino por la novedad de su sentido (Hom Nb IX 4, 1-2).
El
Antiguo Testamento pude ser incluso llamado <<evangelio>>:
<< (…) antes de la llegada de Cristo, la Ley y
los Profetas no contenían el anuncio que implica la definición de la palabra
“evangelio”, porque es el que aclara los misterios contenidos que aún no habían
llegado; pero porque ha llegado y que él ha realizado la Encarnación del
Evangelio, el Salvador ha, por el Evangelio hecho todo como un Evangelio (Com Jn 1, 6, 33).
Citado en, Les
Pères de l’Église et la Théologie chrétienne,Michel Fédou
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