miércoles, 23 de octubre de 2013

Víctor


Víctor

Cuando fallece un familiar muy querido, ordinariamente se dice que nos deja un gran vacío; en el caso de Víctor, o como lo nombran mis hermanos y primos “Mi tío Víctor”, por supuesto que también, su presencia física la vamos a echar mucho de menos. Pero, aparte de ese vacío exterior, nos deja con un gran lleno interior, como decimos cuando nos han servido de más: ¡hasta “pilón” nos ha dejado! Tanto así, que yo no podría explicar las diferentes etapas de mi vida, sin la presencia de Víctor.

 Nuestra relación primera no fue fácil, pues él era el hijo menor de mis abuelos y yo el primer nieto, por lo tanto él padeció, por mi causa de niño “chiqueado”, la reciedumbre de mi abuelo y algún  desdeño de mis tías.

Luego, cuando yo todavía niño, y él ya joven, antes de irse a estudiar, con la bondad que le caracterizaba,  me dejó su “poni”, así que, la afición por los caballos, se la debo a él.  Ya yo adolescente el primer traje que vestí, me lo dio mi “mamá Luz”, un traje de lino precioso, color perla, era de él. Ya yo joven, empezando yo a “noviar”, mi consejero sentimental, también fue él; así como las correcciones a mis fallas personales, de la forma más fina y tierna, de él las recibí.

 Víctor fue una persona con muchas virtudes: muy culto: le debo el gusto por la lectura, todavía recuerdo pasajes de una novela de Julio Verne, Miguel Strogoff,  que me leía en voz alta. De vocación ranchero ¡y de “a caballo”! sabía de mecánica, de caligrafía: le llegue a ver escribir  cartas con grafías de variados estilos. Buen dibujante, recuerdo unas siluetas equinas dibujadas por él, en los sudaderos de sus caballos; y como diseñador, los primeros calzoncillos  de deporte que yo requería en la Secundaria, él me los “cortó”. Buen deportista, su fineza y educación la mostraba dondequiera que andaba: en el deporte nunca contestó una agresión,  aun habiendo participado en partidos de futbol tan rudos como eran aquellos contra Mezcala, o contra San José de Gracia, y eso lo podemos corroborar con sus compañeros del equipo “Gallos”.  Buen hijo, respetuosísimo hermano, y no menos cariñoso padre; de una sensibilidad poco común que provenía de su extraordinario corazón, no se le podía contar algún problema personal porque los sufría en carne propia.

Para mí ése era Víctor, y ese es, el que permanece en mi corazón.

Elías Limón González.


jueves, 8 de agosto de 2013

La admisión en el cristianismo
(en la Iglesia primitiva)

Los cristianos, en cuanto les es posible, examinan previamente las almas de los que quieren oírlos y de antemano los prueban privadamente; sólo después que, al parecer, antes de entrar en la comunidad, se han entregado los oyentes a cumplir su propósito de vivir honestamente, entonces los admiten. Luego privadamente, estatuyen dos órdenes, uno de recién llegados, que reciben instrucción elemental y no llevan aún el signo de haber sido purificados; otro, de los que, según sus fuerzas, han demostrado su propósito de o querer sino lo que place a los cristianos. Entre estos se destinan algunos a vigilar la vida y conducta de los que han entrado, con el fin que formen parte de la comunidad quienes se entregan a pecados ocultos, y recibir, en cambio, con los brazos abiertos a los que no son tales y hacerlos cada día mejores. El mismo procedimiento siguen con los que pecan, señaladamente con los intemperantes, a los que arrojan de la comunidad, […]; los cristianos, a su vez, lloran como perdidos y muertos para Dios a los que se dejan vencer por la intemperancia o por otro vicio torpe, y, como a resucitados de entre los muertos, caso que muestren verdadera penitencia, de nuevo los reciben algo más tarde, con más largo plazo de prueba que a los que por primera vez se convierten. Sin embargo, a los que han venido a caer después de abrazar el cristianismo, no los admiten a cargo ni gobierno alguno de la que se llama Iglesia de Dios.

El bautismo en sí mismo es presentado como <<  símbolo de la purificación >>: ello implica, pues bien, la conversión moral de los catecúmenos (iniciados).



CONTRA CELSO, Orígenes de Alejandría, S. II. 

viernes, 19 de julio de 2013

"Todas las realidades de este mundo, todos los asuntos humanos, dependen de la fe". Orígenes de Alejandría.
"La verdadera fe dignifica a la razón", Henry Crouzel.

lunes, 15 de julio de 2013

Dios hace su morada en el alma



            Además, en cada uno de los que, según sus fuerzas, lo imitan también en esto, se levanta una estatua sobre la imagen del Creador (Col 3,10), estatua que ellos fabrican mirando a Dios con corazón puro, hechos imitadores de Dios (Eph 5, 1). Y, de modo general, todos los cristianos se esfuerzan en levantar altares tales como hemos dicho y estatuas tales como las que hemos explicado, no inanimadas e insensibles, ni propias para dar acogida a démones golosos que se asientan en lo inanimado, sino del espíritu de Dios, que mora como en casa propia en las estatuas que hemos dicho y en el que se configura según la imagen del Creador. Y, por el mismo caso, el espíritu de Cristo se asienta (Act 2,3) sobre quienes se configuran, por decirlo así, con El. Y como la Escritura nos quería poner en esto delante, nos describió a Dios, que dice a los justos en son de promesa: Habitaré entre ellos y con ellos y con ellos me pasearé, y seré Dios suyo, y ellos serán pueblo mío (2 Cor 6,16). Y al Salvador: Si alguno oyere mis palabras y las pusiere por obra, yo y mi Padre vendremos a él, y haremos nuestra morada en él (Io 14,23).

            Compare, pues, quien quisiere los altares que hemos explicado […], y las estatuas que se levantan en el alma de los piadosos para con Dios, con las de Fidias* y Policleto** y artistas semejantes, y claramente verá que estas son inanimadas y sujetas a la corrupción del tiempo; aquellas, empero, permanecen en el alma inmortal todo el tiempo que el alma racional quiere que permanezca ella.

CONTRA CELSO. Orígenes de Alejandría.


*Fidias1 (Atenas, hacia 490 a. C. – Olimpia, h. 431 a. C.) fue el más famoso de los escultores de la Antigua Grecia, además de pintor y arquitecto.

**Policleto o Policletos es uno de los grandes escultores del siglo V a. Cto. Es básicamente broncista, pero sus obras han llegado a nosotros gracias a las copias romanas en mármol.

ANICONISMO CRISTIANO



          Para nosotros, los cristianos, son altares la mente de cada justo, y de ellos suben, real y espiritualmente, olorosos inciensos, que son las oraciones que brotan de conciencia limpia. De ahí que se diga en el Apocalipsis de Juan (5,8): Los perfumes son las oraciones de los santos. En el salmista: Sea mi oración como incienso en su acatamiento. (Ps 140,2).

          Las imágenes, empero, y las ofrendas que convienen a Dios, no son las fabricadas por artesanos vulgares, sino las que labra y modela en nosotros el Logos de Dios, las virtudes que imitan al Primogénito de toda la creación (Col 1,15), donde están los ejemplares de la justicia, prudencia, fortaleza, sabiduría y demás virtudes. Así, pues, en todos aquellos que, de acuerdo con el Logos divino, se han fabricado para sí la templanza, justicia, fortaleza, sabiduría y piedad y demás imágenes de virtudes, en ésos, decimos, se levantan las estatuas, con las que estamos convencidos se honra debidamente al que es prototipo de todas las imágenes, imagen del Dios invisible (Col 1,15) y Dios unigénito (Io 1,18). Todos aquellos, además, que, desnudándose del hombre viejo con sus obras y revistiéndose del nuevo, que se renueva para conocer según la imagen del Creador, erigen en sí mismos estatuas tales como las quiere el Dios supremo.

          Sin embargo, como entre escultores y pintores los hay que realizan maravillosamente su obra, por ejemplo, Fidias y Policleto entre los escultores, y Zeuxis y Apeles entre los pintores; otros fabrican imágenes con arte inferior al de estos; otros, fabricación de estatuas e imágenes; por el mismo estilo hay quienes fabrican estatuas del Dios supremo con más arte y ciencia acabada, de forma que no cabe comparación alguna entre Zeus Olímpico labrado por Fidias y el hombre que se configura según la imagen del creador. Eso sí, la imagen mejor y que aventaja con mucho toda otra de la creación entera es la que se levanta en nuestro Salvador mismo, que dijo: El Padre está en mí (Io 14,10).


          CONTRA CELSO. Orígenes de Alejandría.

martes, 9 de julio de 2013

LOS PROFETAS DE ISRAEL



              Los profetas, empero, de los judíos unos fueron sabios antes de recibir el carisma profético y la inspiración divina; otros se hicieron tales al ser iluminada su inteligencia por la profecía misma, escogidos que fueron por la divina providencia para serles confiado el Espíritu divino y las palabras que de Él vendrían, por razón de lo inimitable de su vida, por su temple firme y libre y por su intrepidez absoluta ante la muerte y el peligro. Y, a la verdad, tales demuestra la razón misma que deben ser los profetas de Dios, ante los cuales parecen juegos de niños la firmeza de un Antístenes*, de un Crates** y de un Diógenes***. Ellos, por su amor a la verdad y por su libertad en reprender a los que pecaban, fueron apedreados, aserrados, tentados, pasados al filo de espada. Anduvieron errantes, vestidos de pieles de ovejas y cabras, privados de todo, maltratados, perdidos por los desiertos y montes, y por las cuevas y aberturas de la tierra; de los que no era digno todo el ornato (Hebr 11, 37-38); ellos, que miraban siempre a Dios y a las cosas invisibles de Dios, que no se ven por los sentidos y por eso son eternas (2 Cor 4, 18).

              Escrita está la vida de cada uno de los profetas; mas, de momento, basta aludir a la de Moisés, pues de él se aducen profecías consignadas en la ley; a la de Jeremías, que consta en la profecía que lleva su nombre; y a la de Isaías, que superó toda ascesis al andar por tres años desnudo y descalzo (Is 20, 2-3). Miremos también la dura vida de unos niños, de Daniel y sus compañeros leyendo cómo bebían agua, se alimentaban de legumbres y se abstenían de carnes (Dan 1, 11-16). Y le que sea capaz, vea lo que aconteció anteriormente, cómo profetizó Noé, cómo proféticamente Isaac bendijo a su hijo y como Jacob fue diciendo a cada uno de los doce: : Venid que voy anunciaros lo que sucederá al fin de los días (Gen 9, 25-27; 27, 27-29; 49, 1). Todos estos y otros infinitos, que fueron profetas de Dios, predijeron lo atañente a Jesucristo. […] Admiramos, a los profetas de Judea, pues vemos que su vida fuerte, firme y santa era digna de un Espíritu divino, que profetizó de manera nueva, que nada tenía que ver con adivinaciones.


*Antístenes (griego antiguo Ἀντισθένης , Antisthénês) (444 a. C. - 365 a. C.) fue un filósofo griego, el fundador de la escuela cínica.

**Crates (En griego antiguo.. Κράτης; c 365 - c 285 aC [1]) de Tebas fue un filósofo cínico. Crates regaló su dinero para vivir una vida de pobreza en las calles de Atenas

***Diógenes, filósofo griego (no sé  cuál Diógenes se refiere, hay varios)


               CONTRA CELSO; Orígenes de Alejandría

domingo, 30 de junio de 2013

LA CONDESCENDENCIA DIVINA
(en cuanto al entendimiento de las Escrituras)


              Así como nosotros, al hablar a niños pequeñitos, no desplegamos toda nuestra elocuencia en el decir, sino que acomodamos lo que decimos a la flaqueza de nuestros oyentes y hacemos lo que nos pareced conveniente para la conversión y corrección de los niños como niños; así parece que el Verbo de Dios dispuso las Escrituras, atemperando lo que convenía decir a la capacidad y provecho de los oyentes. Y, de modo general, acerca de este modo de predicar las cosas de Dios se dice así en el Deuteronomio: “Ha condescendido contigo el Señor Dios tuyo, como condescendería un padre con su hijo” (Deut. 1, 31; Act. 13, 18). Así habla la Escritura, como si dijéramos, tomando carácter humano para bien de los hombres. Nada, en efecto, hubieran sacado las muchedumbres de que Dios, asumiendo el papel que a su majestad convenía, les hubiera dicho lo que a ellas tenía que decir. Sin embargo, el que se consagre a explicar las divinas Escrituras, si sabe contrastar lo que dicen espiritualmente con los que se llaman espirituales (1 Cor 1, 13), hallará, por ellas mismas, el sentido de lo que dicen para los débiles y lo que consignan para los inteligentes, que muchas veces se encuentra en el mismo texto para quien sabe leerlo.


CONTRA CELSO, Orígenes de Alejandría (siglo II).

lunes, 18 de febrero de 2013

Concepto sobre los Cristianos


Concepto sobre los Cristianos
(De la Iglesia primitiva)


              Orígenes de Alejandría exalta el género de “vida”, βίος, de los cristianos, tan perfectamente armonizada a su concepción de Dios: ellos están desprendidos de los bienes materiales, rinden a Dios un culto espiritual, practican el amor universal y actúan conforme a su doctrina. La superioridad de no les viene, sin duda, de una mejor percepción de la verdad, ni sobre todo de una demostración más brillante de esta verdad; ella viene del hecho que la verdad se traduce en los actos cotidianos de la vida de los creyentes, que la doctrina es a la vez verdadera y eficaz, útil para todos. Se ve que en ese sentido Orígenes responde a Celso, en un sentido bien típico de su época, por la cual la verdadera filosofía es aquella que “salva”. Una doctrina que engendra una vida virtuosa y ordena la piedad religiosa, así es la doctrina cristiana y he aquí porque es superior a la filosofía de Platón.

            La “vida” de los cristianos es una demostración de la verdad de su doctrina: lo mismo que Jesús demuestra la divinidad de su origen por sus actos, igual todo cristiano demuestra la verdad de la doctrina cristiana por la conversión de sus costumbres, el ordenamiento de su vida, el coraje de su fidelidad, una fidelidad que saber ir hasta la muerte.


Fuente: ORIGÈNE ET LA FUNCTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ, PAR MARGUERITE HARL.

domingo, 10 de febrero de 2013

La dualidad en el conocimiento de Cristo


La dualidad en el conocimiento de Cristo

            “Si nosotros hemos conocido a Cristo según la carne, no le conocemos más.” Es por lo tanto hecho carne y, se convirtió en carne, habitó entre nosotros, no fuera de con nosotros. Habitó entre nosotros, vino con nosotros, Él no queda bajo su primera forma; Él nos hace subir en espíritu sobre la montaña elevada, nos ha mostrado su forma gloriosa y el resplandor de sus vestiduras; no solamente de Él, además de la ley espiritual también, es decir de Moisés que le hemos visto en la gloria al mismo tiempo que Jesús; Él nos ha mostrado igualmente toda la profecía que no estaba muerta después de su encarnación, quien era transportado al cielo, simbolizado por Elías. El que ha contemplado eso puede decir: “Vimos su gloria como la que el hijo único recibe del Padre, plena de gracia y de verdad.”

            La reanudación, aquí, por Orígenes de las ideas que les son caras, el ejemplo de la transfiguración dado como símbolo de la dualidad en el conocimiento de Cristo, de la ascensión desde la visión de su carne hasta la contemplación de su divinidad y, por ella, del Padre, esta ascensión de los hombres desde la carne, a partir desde los sentidos, y desprendiéndose de ellos, άπό αίσθητω͊ν, todo eso describe el conocimiento de Dios por Cristo tal como Orígenes lo concibe, responde de cierta manera al desprendimiento de la carne en el orden del conocimiento…

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ PAR MARGUERITE HARL. 

sábado, 9 de febrero de 2013

El bautismo, prefiguración de la vida futura


          Orígenes señala el empleo de verbos en futuro: San Pablo escribe que los cristianos (serán salvados) I Corint. 15, 22., y no que ellos son salvados; dice también que (la vida en Cristo reinará, Rom., 5, 17., Orígenes se muestra luego inquieto de probar que el beneficio aportado por Cristo no se adquiere inmediatamente a todo el mundo, sin esfuerzo: (Eso no llega de inmediato en el tiempo presente, eso no se produce por los genes que no harían nada, pero si por aquellos quienes, con mucho de trabajo y de pena, habrán podido buscar eso que está oculto, tocar las puertas cerradas y desear eso que está obscuro… El tiempo presente es tiempo de trabajo y de esfuerzo, en el trayecto de quien, por  una vida virtuosa, gane los méritos; es en el futuro que serán vivificados con Cristo aquellos quienes, en esta vida presente, mueran con Él, Com. en Efes. y Rom V, 1.).

            Se hace notar aquí una interpretación un poco diferente que la muerte con Cristo, o es solamente la huida del pecado, es la vida terrestre toda entera.

            Más allá, la imagen del trasplante, evocado por el apóstol Pablo, sugiere a Orígenes una interpretación similar: morimos con Cristo durante nuestra vida aquí abajo, que es como un invierno; resucitaremos cuando llevemos los frutos a la primavera, Com Efes. y Rom 1. Seremos dichosos cuando seamos llegado a ser capaces escuchar y de realizar la palabra de Dios, Ibid.


Fuente: ORIGÈNE ET LA FUNCTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ PAR MARGUERITE HARL. 

jueves, 7 de febrero de 2013

La Mystagogia de Jesús y sus virtudes



           
            “A quien se le nombraba por su Inteligencia, por su sabiduría, por su verdad, y por su justicia… hace participar a los hombres de la inteligencia, de la sabiduría, de la verdad, de la justicia” (Comentario al Evangelio de Juan).  Es el Verbo quien, en el hombre lucha en tanto que verdad contra el error, en tanto que razón contra lo irracional, etc., (Ibid). El santo amerita ser llamado      –razonable- y –vivo- porque él participa plenamente de la inteligencia y de la vida. Las virtudes presentes en Dios en un estado singular, son puestas en participación con los hombres en quien ellas pasan entonces a un estado plural (Ibid).

            Buscar a Jesús, es buscar la inteligencia, la verdad y la sabiduría etc. Ignorar a Jesús, es ignorar la sabiduría, la inteligencia, la justicia, la paz, la paciencia, la fuerza (Ibid). No honrar a Cristo es pecar contra la justicia, la potencia, la sabiduría, la paz, la luz.  Estar unido al Señor, es estar unido a la Inteligencia, a la Sabiduría, a la Verdad, a la Justicia, etc., (Homilía sobre Números). Cometer faltas contra Cristo, es pecar contra la justicia, la santidad, la paz, la propiciación, la sabiduría (Homilía sobre Jeremías). Amar a Cristo, es amar sus mandamientos: la justicia, la verdad, la sabiduría, la modestia (Comentario al Cantar de los Cantares). Permanecer en Cristo, es practicar la sabiduría, la verdad, la justicia y las otra virtudes (De la Oración). Ser sumiso a Cristo, es estar sumiso a la justicia, a la verdad, a la santificación, a la paz (Homilía sobre Salmo 36). Acercarse a Dios por Cristo, es concebir como justicia, verdad, sabiduría, resurrección y vida verdadera (En Salmo 118, 165). Estar lejos de Dios, es haber abandonado la justicia y la sabiduría (ibid). Engendrar a Cristo, es engendrar la verdad, la justicia, la humildad y la modestia (Comentario en Efesios y Romanos). Vivir para Dios en Cristo, es vivir en la sabiduría, la paz, la justicia, la santificación y todas las cosas que son el Cristo mismo (Com. en Ef. y Rom). Servir a Cristo, es servir a la inteligencia, a la sabiduría, a la justicia y a todas las otras virtudes que son de Cristo (Ibid). Confesar que Cristo vino en la carne  (1 Jn, 4,2), Es conformar su vida a la de Cristo y producir sus frutos de tal suerte que Cristo viene en la carne, muere al pecado y vive para Dios (Ibid). Y eso en mi carne para mí (Hom. en Gen.). Decir que el reino de Dios es el Hijo, significa que Cristo es la virtud (Com. en Mat.).

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ par Marguerite Harl.

           
             



jueves, 31 de enero de 2013


FÉ Y CONOCIMIENTO

            La fe es la primera etapa del conocimiento, ligado al bautismo. Ella es el principio de la vida cristiana. El bautismo recibe el dogma y proclama su fe en ese dogma (Pero, de hecho, hay varios grados de fe, como hay dos conocimientos, uno es enigma, el otro cara a cara. Debe preguntarse el carisma de una fe total en Jesús-Cristo. La fe incompleta recibe un “aspecto” de Cristo con la exclusión del otro. Com. sobre Juan, x, 43). El hombre cree antes de conocer, según esta parábola de Isaías: “Si no crees, no conocerás” (Is., 6,9). La toma de contenido de la fe, su comprensión, será progresiva. Los discípulos de Jesús son pasados por la etapa inicial de la fe; Jesús les dice de hecho: “Conocerán la verdad” mientras sean creyentes (Jn., 831-32).

            Orígenes, parece desarrollar más especialmente sus ideas a propósito de las Cartas de Pablo las cuales emprende el comentario poco después de su instalación en Cesárea: << Hay un misterio de la religión que consiste en creer solamente, sin que exista la predicación de la sabiduría. Otra cosa es introducir a cada uno a la fe, y otra descubrir la sabiduría de Dios. No se necesita develar la sabiduría de Dios ni a los novatos, ni a los ya iniciados, ni a aquellos que no han todavía dado la prueba de su vida correcta. Pero cuando uno se ejercitó como conviene a la distinción del bien o del mal, que está listo para escuchar la sabiduría, entonces le decimos la sabiduría,…” (Jerkins). 

            La fe debe, en efecto, acompañarse de una conversión de los hábitos. Esto es porque si “la fe” no es seguida de; las obras;, de fe sola no siempre florece el conocimiento.  Esto que antecede; la contemplación;, es <>, es decir la práctica de las obras de Dios, de su mandamiento de caridad universal. Orígenes cita  menudo la palabra de Jesús dirigida a los; creyentes ; que no; conociendo; todavía : ; Si permaneces en mi palabra…. Conocerás la verdad; (Jn., 8,31-32). La comenta así:; El que permanece en la verdad de la fe y que permanece en el Verbo haciendo las obras del Verbo, ése allí conoce la verdad (Com. Mat. xvi, 9).    Una palabra designa esa segunda condición de la adquisición del conocimiento: con ; la fe; es el; comportamiento; cristiano, ή πολιτεια, que conduce al hombre a Dios. (Com. Mat. 94). La muchedumbre, seducida por el hombre prodigioso que es Jesús, debe adherirse a su doctrina, convertirse, vivir conformemente a las prescripciones de su enseñanza. Juan Baustista invitaba a esa preparación moral cuando gritaba en el desierto: Restablecer el camino del señor (Com, Jn.,VI  43); El principio del conocimiento de Cristo es la adhesión de la fe a su mensaje y la conversión moral en conformidad con ese mensaje. Las etapas siguientes serán, mucho más que; la gnose, la esperanza y la caridad.

            Un fragmento, conservado en griego, sobre La Carta a los Romanos, ordena así los grados del conocimiento: la fe, doctrina del inicio, la esperanza, doctrina del progreso, la caridad doctrina de la perfección (En Efes. y Rom. 26 Rambotham 53).

            Por otra parte, la fe es a menudo opuesta a la visión (Orígenes opone a << Bienaventurados aquellos que han creído sin ver; Jn., 20, 29 esta otra parábola de Jesús : Dichosos vuestros ojos porque ellos vieron Mat. 13,16, Com. Jn., x, 43 ;)  o al conocimiento según la gradación decreciente que pone Orígenes entre; sabiduría; conocimiento; y fe; cuando se lee esas palabras en 1 Cor., 12, 8. Aquellos que no tienen más que la fe serán los últimos, ϋστεροι. Caminar según la fe es inferior a caminar según la visión que es ya posible para el que ve según el espíritu. El que ve según la carne, lejos del Señor, o que queda pegado a la letra de la Escritura, camina según la fe porque no es todavía capaz de recibir el espíritu vivificante (Exégesis de II Cor., 5, 6-8). La fe, poco a poco, se transforma: de inicio; simple;, se; ilumina;, luego alcanza su perfección convirtiéndose en; visión; (Exégesis 1 Cor., 13, 12).

            Algunos personajes del Antiguo Testamento dan los ejemplos en ese orden que sigue al conocimiento: Abraham es el tipo de aquel que obedece en las obras; Isaac simboliza el conocimiento natural; la contemplación es el grado supremo ilustrado por Jacob (Com. Cant. de los Cant. Prólogo).

             Sin cesar, Orígenes vuelve sobre estas etapas: creer, practicar las obras que la fe impone (ser obediente, permanecer en la palabra de Jesús, etc.), conocer. Las puertas de la justicia, es decir la práctica de las virtudes, dan acceso a la revelación del Padre por el Hijo. Hay un conocimiento por las obras que precede al conocimiento por iluminación.

ORIGÈNE ET LA FUNTION RÉVÉLATRICE DU VERBE INCARNÉ par Marguerite Harl.

Traducción : Elías Limón González.